03/05/2021

Científicos hallan enormes estructuras no identificadas cerca del centro de la Tierra

Científicos hallan enormes estructuras no identificadas cerca del centro de la Tierra

Las plataformas densas descubiertas gracias a un sistema de algoritmos entre el manto y el núcleo terrestre sorprendieron a los investigadores por sus enormes dimensiones

Científicos estadounidenses descubrieron dos enormes estructuras compuestas por material denso ubicada a unos 3000 kilómetros por debajo de nuestros pies, en lo profundo de la Tierra. El hallazgo de este misteriosos fenómeno en las entrañas del planeta fue realizado gracias a una serie de algoritmos recopilados en un sistema llamado Sequencer y constituye una «enorme anomalía» nunca antes detectada.

El descubrimiento fue realizado por científicos de la Universidad de Maryland y publicado el pasado viernes en la revista Science. Allí, los investigadores comunicaron que el sistema que se utilizó para esta detección se desarrolló originalmente para analizar galaxias distantes, pero terminó develando un misterio en el interior de la Tierra.
Lo que bautizaron como «anomalías muy grandes» fueron detectadas, una debajo de las Islas Marquesas, un archipiélago volcánico ubicado en la Polinesia Francesa. Y la otra, de estructura similar, debajo de Hawai. Esta última resultó ser más vasta de lo que los científicos supusieron en un principio.
Una de las grandes estructuras fue hallada debajo de las Islas Marquesas, en la Polinesia Francesa, en el Océano Pacífico

Los científicos fueron dirigidos por Doyeon Kim, un sismólogo de la Universidad de Maryland. El trabajo consistió en alimentar los sismogramas capturados de cientos de terremotos ocurridos entre 1990 y 2018 en un sistema de análisis de algoritmos denominado Sequencer.

Este sistema permitió analizar 7000 mediciones de sismos, cada uno con una magnitud de al menos 6,5 puntos, que se produjeron en el mundo subterráneo debajo del Pacífico en los últimos 30 años.

Qué halló el algoritmo

Los terremotos generan ondas sísmicas debajo de la superficie de la Tierra que viajan miles de kilómetros. Cuando las ondas encuentran cambios en la densidad, temperatura o composición de la roca, cambian de velocidad, se doblan o se dispersan, produciendo ecos que se pueden detectar.
Los ecos de las estructuras cercanas llegan más rápido, mientras que los de las estructuras más grandes son más fuertes. Al medir el tiempo de viaje y la amplitud de estos ecos a medida que llegan a los sismómetros en diferentes lugares, los científicos pueden desarrollar modelos de las propiedades físicas de las rocas ocultas debajo de la superficie.